La presidenta de la Banca Central Europea, Christine Lagarde, anunció su renuncia en una conferencia en Atenas. Durante su intervención, mostró signos de fatiga y mencionó problemas de salud. La decisión fue tomada tras siete años de liderar la institución.

Lagarde, quien había sido elegida en 2019, dejó su cargo en un acto público en la capital griega. Durante su discurso, se observó que tenía marcas en el rostro, lo que generó especulaciones sobre su estado físico. No se detallaron los motivos específicos de su salida.

La renuncia de Lagarde representa un cambio significativo en la dirección de la BCE. Su mandato fue caracterizado por políticas monetarias estrictas y una gestión de la crisis económica. La elección de su sucesor será un proceso que podría durar meses. La comunidad financiera observa con atención los próximos pasos.